La imaginación, cosida para abrazar
Todos llevamos dentro una criatura que nadie más ha visto: un mechón que nunca se queda liso, dos orejas ligeramente distintas o un abriguito que solo apareció en un sueño. Hemos trasladado el taller a la web: dibuja la cara, elige los mechones, añade los detalles de fieltro y gírala para comprobar cada ángulo. Al confirmar, esos dibujos se vuelven piezas cortadas, se vuelven peluche, se vuelven puntadas y, por fin, un muñeco que puedes abrazar de verdad. Entre tu imaginación y tus brazos solo hay un pedido.
PRPRPLa imaginación, cosida para abrazar